Lucas Portolés | Errores y aciertos.

«No he fracasado, he encontrado 10.000 formas que no funcionan». Thomas Edison.

Comienzo por mis errores porque creo que son una parte muy valiosa, si no la más valiosa, de mi evolución profesional.

Errores.

Viajé fuera de España durante años, desarrollando trabajos diversos. A mi regreso emprendí varios negocios en sectores que no conocía como por ejemplo la restauración, de los que aprendí muchas lecciones.
Unos pocos me fueron bien y bastantes me fueron mal.

Tomé varios callejones sin salida y gracias a mis experiencias en ellos, aprendí a comunicarme con profesionales, tanto de la alta dirección como de la base operativa. Aunque de todas las profesiones siempre logré sacar algo, ninguna me llenó lo suficiente e intuía que no estaba aún en el sector en el que quería quedarme. Hasta que llegué al campo tecnológico donde descubrí una de mis principales pasiones. Una vocación.

De todos estos tropiezos he adquirido, en mayor o menor medida, algunas cualidades como la gestión de las emociones propias y ajenas, el pragmatismo, la empatía, la humildad, la serenidad, la solidez, la negociación y la estima por lo que tengo.

Aciertos.

Actualmente soy freelance en desarrollo web y markting digital y desempeño las funciones de CEO y CTO en el tablao flamenco Cardamomo de Madrid. Una empresa con 80.000 espectadores anuales y un tráfico web de más de 200.000 usuarios nuevos anuales. Sin duda, la consecución de los objetivos empresariales son siempre la suma de muchos talentos, pero por lo que a mí respecta puedo decir que mi aportación ha colaborado significativamente a la etapa más reciente de su éxito.

De mis algo más de 10 años de tránsito por el mundo de la empresa, me ha quedado la propiedad de un pequeño negocio retrotemático de hostelería y mucha experiencia.

Mi vocación digital ha sido tardía pero arrolladora. Desde que hice el primer curso de Google Analytics, hasta el actual máster en seguridad ofensiva y curso online de Firebase, la adquisición de nuevas habilidades ha sido extremadamente intensa. Comencé con muchos compañeros que fueron utilizando sus formaciones para incorporarse al mundo laboral mientras yo no me detuve en la conclusión de nuevos cursos, bootcamps, másteres y capacitaciones en general.

Aunque mi experiencia digital se limita a trabajos de freelance para pequeños clientes, proyectos propios y a la empresa Cardamomo, donde he gestionado el departamento digital, un área de especial relevancia y magnitud pues la comercialización internacional es una de sus líneas fundamentales, mis habilidades están evolucionando a gran velocidad y soy capaz de adaptarme a cualquier entorno rápidamente.